La ANSES ya afronta una deuda pública de $5.950 millones
El Tesoro colocó una nueva letra en el organismo previsional por $1.400 millones. De esta forma el Gobierno volvió a financiarse con la caja de jubilados
Dada la imposibilidad de acceder a los mercados internacionales -por las turbulencias globales y sobre todo por los problemas internos-, el Fisco volvió a echar mano este año a los fondos de organismos públicos para cubrir sus compromisos de deuda.
El Gobierno lo hizo a través de colocaciones de letras del Tesoro, en forma directa, en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Lotería Nacional, el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Empresas (FFRE) y, sobre todo, en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
En esta línea, el miércoles se conoció, por una resolución publicada en el Boletín Oficial, la colocación de una nueva letra en la ANSES. Fue la tercera operación de este tipo en el año -$1.400 millones- y la de mayor envergadura que elevaron el pasivo del Tesoro con ese organismo hasta los $5.950 millones, casi un 50% más que el que existía a fines de 2007, según publica La Nación en su edición de hoy.
Si se agregan las suscripciones con la AFIP, la Lotería y el FFRE -un fondo creado en 2002 para asistir a las empresas endeudadas en moneda extranjera, entre otros fines-, el stock de letras del Tesoro en organismos asciende ya a $8.106 millones, un 31,7% más que el de fines del año anterior.
Se trata de una deuda en pesos, de corto plazo, que el Tesoro suele utilizar para completar su superávit con los excedentes de los organismos descentralizados que gozan de cierta autonomía, pero que, de todos modos, forman parte del Estado. Una estrategia que el Gobierno profundizó este año.
“No se puede usar el superávit de los organismos sin colocarles una letra. En el caso de la ANSES, este año las colocaciones en parte tuvieron que ver con el uso del superávit previsional, y en parte con captar el ahorro que posee”, explicó al matutino Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein & Asociados.
De esta forma se refería al fondo de reserva con el que cuenta el sistema jubilatorio de reparto, toda una novedad en la Argentina.
Destino del Fondo de Garantía
Las pautas sobre el destino que se le debe dar al llamado Fondo de Garantía de Sustentabilidad del Régimen Previsional Público de Reparto, que integra el director ejecutivo de la ANSES, Amado Bodou; el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino y que según el último dato conocido cuenta con $18.700 millones, fueron consensuadas en el Comité de Administración de Inversiones, creado por la reforma previsional del año pasado.
El fondo sirve de garantía para el pago futuro de las jubilaciones, y hasta el 65% podrá utilizarse en “operaciones de crédito público”.
En junio último, Bodou justificó esta política con un argumento simple: señaló que no puede haber un sistema previsional superavitario y, a la vez, un Estado que se financia a un alto costo.
Apuntó también que lo importante era que esas operaciones “se hicieran explícitas”, ya que se trata, en definitiva, de fondos que pertenecen a los futuros jubilados. consultó en la ANSES el monto disponible en ese fondo, pero no obtuvo respuesta.
Cabe aclarar que una parte de la emisión de letras se hace sólo para cumplir con el vencimiento de otra, una reemplaza a la otra. “El Gobierno emite letras a la ANSES, pero muchas no son para captar recursos para otros fines, como pagar otra deuda, sino para renovar otra letra que vence en el año y que también está en manos de este organismo. Lo mismo pasa con los adelantos transitorios del Banco Central al Tesoro”, apuntó al matutino Ramiro Castiñeira, de Econométrica.
De hecho, en abril de este año el Tesoro colocó una letra en la Anses por 2750 millones de pesos para cancelar el vencimiento de otra emitida en diciembre, por el mismo monto, que había recaído sobre la ANSES. Claro que la primera fue por 120 días, mientras que la de abril tiene un plazo de un año. “Lo importante es el incremento neto, que sin duda crece en el tiempo”, concluyó Castiñeira.
El costo para el Tesoro es bajo en relación con las otras fuentes disponibles, aunque crece: la tasa anual de interés promedio de las letras colocadas fue del 7,86% el año anterior. En 2008, las letras a un plazo de seis meses o inferior mantuvieron la tasa fija, aunque el costo promedió el 9,65%.
Para las colocaciones a un año se utilizó una tasa combinada: para sus primeros seis meses de vida, el título ofrece una tasa fija, que en el caso de la colocación anunciada el miércoles, ascendió al 11,05%, la más alta de, por lo menos, los últimos dos años.
Para el segundo período, la letra rinde lo mismo que un depósito en pesos a 180 días del Banco Nación o una letra del Banco Central (Lebacs) para un plazo similar. En cualquier caso, la tasa de casi 15% del último bono en dólares vendido al gobierno de Venezuela se ubicó muy por encima de estos rendimientos, y en todos los casos representan rendimientos negativos, frente a la inflación real.
Fuente: Iprofesional.com
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