Algo está pasando: en un año se fugaron casi u$s20.000 millones
La cifra supera la salida de fondos que se registró en los momentos previos a la salida de la Convertibilidad y la crisis posterior del año 2002.
La fuga de capitales en el último año supera a la de la crisis de 2001 y genera honda preocupación entre los analistas. El motivo es la corrida que desató el conflicto entre el Gobierno y el campo.
La salida de capitales que enfrentó la economía argentina en los últimos 12 meses supera levemente a la salida de fondos que se registró en los momentos previos al quiebre de la Convertibilidad y durante la crisis que estalló a fines de 2001, la peor recesión de la historia argentina.
Esta afirmación la realiza el economista Miguel Angel Broda, quien según El Cronista en su edición del viernes, estimó que entre el segundo semestre de 2007 y el primero de 2008 se fugaron del país u$s19.902 millones.
Esta cifra se puede equiparar al total de la deuda que el país mantiene en default con los acreedores que no ingresaron al canje, y duplica el superávit comercial obtenido durante el año pasado.
Lo más preocupante ás alarmante es que la salida de fondos actual está por encima de los u$s18.703 millones que emigraron del país entre el segundo semestre de 2001 y la primera mitad de 2002. Período signado por el corralito, la devaluación y la pesificación.
La salida tiene su explicación: en el último año el país atravesó dos corridas financieras, una en noviembre pasado, como reflejo de la situación de la economía de los Estados Unidosy la más reciente, es la que se originó a mediados de abril por el conflicto entre el campo y el Gobierno; y ciertamente parece ser la más aguda en términos de huida de capitales.
De todas formas, asevera El Cronista, existe una serie de factores que permiten morigerar este drenaje de fondos en relación al estallido de 2001. Para empezar, a diferencia de entonces, ahora el modelo económico tiene un tipo de cambio flotante y no fijo, lo cual permite que cualquier desequilibrio de la Balanza de Pagos sea compensado por una variación del tipo de cambio.
Si salen capitales (déficit de la cuenta capital) se devalúa el peso para equilibrar el sistema vía un superávit de cuenta corriente. Este mecanismo resguarda en cierta medida al Banco Central de una pérdida excesiva de reservas, ya que la autoridad monetaria no tiene la obligación de salir a defender una paridad cambiaria determinada.
Por otra parte, en 2001 la salida de fondos por u$s18.703 millones significaron 70% del total de reservas del Central. Ahora representan menos, 40%, porque las reservas llegan a u$s 48.500 millones.
Cabe apuntar que la actual salida de fondos no se tradujo de manera directa en las cuentas del BCRA, porque en los últimos 12 meses el ente tomó créditos del Banco Internacional de Pagos de Basilea por cerca de u$s5.000 millones.
Además, un elevado número de divisas -que iban a ser ingresadas por los exportadores- no pasaron por el mercado de cambios local. Ello -aseguran en el Estudio Broda- revela por qué actualmente debería registrase un exceso de oferta de divisas por cerca de u$s 7.000 millones, y sin embargo se verifica un déficit de dólares por u$s 1.800 millones.
Los analistas privados advierten que la salida de fondos terminará impactando negativamente en los niveles de inversión. El dato es crucial para un país como la Argentina, con necesidad de capitales que permitan ampliar la oferta de bienes y servicios, verdadera solución de largo plazo para dos de los grandes flagelos que hoy aquejan a la nación: la inflación y la crisis energética.
Fuente: InfobaeProfesional.com
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